El Evangelio del Día
Nadie puede servir a dos señores
La lámpara del cuerpo es el ojo
Oremos como nos enseña Jesús
Nuestra fe la demostramos con acciones pequeñas
Yo os digo: amad a vuestros enemigos, dice el Señor
No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas
Su madre conservaba todo esto en su corazón
Le traspasó el costado con una lanza e inmediatamente salió sangre y agua
